El IVA es uno de los impuestos que más quebraderos de cabeza genera entre los autónomos. Aqui repaso los errores más habituales y cómo evitarlos.
El criterio de devengo implica que debes declarar el IVA de una factura cuando la emites, no cuando la cobras. Si quieres declarar por cobros, debes acogerte al criterio de caja (RECC).
Solo puedes deducir el IVA de gastos estrictamente vinculados a tu actividad profesional. La Hacienda Foral cruza datos y puede requerir justificación.
Un error frecuente es no cuadrar los modelos trimestrales con el resumen anual (modelo 390). Las discrepancias generan requerimientos automáticos.
Contar con un buen asesor fiscal te evita sustos con Hacienda.